Sí, se necesita una renovación, se maneja mucha plata hoy día, pero la solución no es darle la llave de un club a empresarios inescrupulosos que terminan en muchos casos dejando “Tierra arrasada “ y sino miremos lo que pasó con el Botafogo de Brasil.
Las SAD y el Traspié del Gobierno
Apenas desembarcados en el Estado Nacional, una de las primeras iniciativas que tenía el nuevo gobierno (anunciado dentro de la Ley Bases) era conversión de los clubes en Sociedades Anónimas Deportivas, un viejo anhelo de Mauricio Macri allá por el 2001 cuando era presidente de Boca Juniors.
Javier Milei ya amagaba en los años anteriores a su elección con propiciar este cambio en el Futbol Argentino, pensando en convertirlo en algo parecido a la Premier League de Inglaterra o a la Liga Española, sin ver las diferencias entre los pueblos. De la mano de Scioli en la secretaria de Deportes y Cúneo Libarona como Ministro de Justicia, se lanzaron a la aventura de propiciar las modificaciones en los estatutos de AFA y de los clubes, cosa que se resistió desde un principio.
Algunos presidentes de clubes como Fassi en Talleres y sobre todo Sebastián Verón en Estudiantes (LP) se subieron a esta cruzada, apoyados por referentes del futbol argentino como el Kun Agüero y Carlos Tevez (dos fieles ejemplos de lo que es ser un desclasado) quienes públicamente apoyaron la privatización de los clubes, sin importar el destino de los mismos.
Verón dio el paso más grande al firmar un acuerdo con el empresario norteamericano Foster Gillet, el segundo a la izq de Scioli en la foto (falta aún la ratificación por parte de la Asamblea de socios) por el cual le entrarían en principio unos us$ 150 a 200 millones a lo largo de unos 10 años. No es una SAD ( la AFA no lo permite ) pero si la concesión a unos privados del manejo del fútbol del club. Aunque había ya resistencias, parecía ir todo viento en popa hasta que Gillet mostró la verdadera cara . Recordemos que el padre, George Gillet fue “dueño” Liverpool de Inglaterra entre 2007 y 2010 y lo dejó tapado de deudas y cerca del descenso.
Entre tantos negocios, este empresario impresentable empezó a ofrecer comprar determinadas figuras de clubes: Valentín Gómez de Vélez, ofreciendo 8 millones de dólares, Villagra de River por 12 millones de dólares y Medina de Boca por 15 millones. La plata nunca apareció, se cayeron las ventas y el escándalo explotó, no sabiéndose a ciencia cierta, que es lo que pasó.
El que tendrá que rendir cuentas ante sus socios será Sebastián Verón. Él no puede alegar que no sabía de este mamarracho de empresario que encima tiene fotos en la Rosada con los popes que manejan nuestro país. Hasta hay audios donde la diputada libertaria Juliana Santillán, le comenta a un presidente de un club de Mar del Plata como iban a fogonear y propiciar las SAD en la Argentina,
Podríamos decir que al final fue un triunfo para el Chiqui Tapia en su lucha por mantener a los clubes del fútbol argentino como Sociedades sin fines de lucro. Sí se necesita una renovación, se maneja mucha plata hoy día, pero la solución no es darle la llave de un club a empresarios inescrupulosos que terminan en muchos casos dejando “Tierra arrasada “ y sino miremos lo que pasó con el Botafogo de Brasil ( su dueño lo descapitalizó para salvar a su otro club, el Lyon de Francia que está tapado de deudas y corre peligro de descender ).
Igualmente no hay que relajarse, los poderosos están a la pesca y sus lacayos tratan de abrirles el camino. Por lo menos el Futbol Argentino le puso un freno a este gobierno cipayo y negacionista.