Cánticos Populares
Fecha de Publicación:
Rodríguez Saá y la CGT
Libro Cánticos Populares - Roberto Bongiorno - Editorial Biblioteca Nacional - 2015
Rodríguez  Saá  y  la  CGT

El 20 de diciembre de 2001 y luego de ordenar una feroz represión contra miles de manifestantes que pugnaban por llegar a la Plaza de Mayo, el presidente Fernando De La Rua renunció a su cargo. Como el vicepresidente Carlos “Chacho” Alvarez ya había renunciado con anterioridad, el gobierno nacional entró en acefalía poniéndose en marcha el mecanismo que prevee la Constitución Nacional para éstas circunstancias; la Asamblea Legislativa. El pleno de senadores y diputados designó al ex gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá como Presidente de la Nación.

Desde el inicio de su gestión el flamante mandatario se destacó por los anuncios espectaculares, el más trascendente fue la suspensión formal del pago de la deuda externa. En el terreno económico y social, su gobierno se abocaría a la generación de empleo y a la recomposición salarial como prioridades.

En línea con ese pensamiento, decidió reunirse con las cúpulas sindicales que estaban divididas en tres tendencias; la CGT “oficial”, cuyo secretario general era Rodolfo Daer; la CGT “combativa” referenciada en Hugo Moyano y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), conducida por Víctor De Genaro.

El primer encuentro se programó en el tradicional edificio de Azopardo, sede de la CGT “oficial”. La reunión se fijó para el 27 de diciembre de 2001 e incluía a los seguidores de Hugo Moyano. Los anuncios gubernamentales en materia económica previos  al encuentro con los sindicalistas, generó tal expectativa en éstos, que una delegación compuesta por Rodolfo Daer, Hugo Moyano y el gastronómico Luis Barrionuevo (senador en ejercicio),  fue a buscar al presidente a la Casa Rosada para escoltarlo hasta la sede de la central obrera. Allí lo esperaba el Consejo directivo en pleno y el salón de actos Felipe Vallese colmado de periodistas, delegados sindicales y militantes políticos.

A pesar del intenso calor, los activistas sostuvieron el fervor del encuentro dirigiendo sus dardos al recientemente caído gobierno de Fernando De La Rúa:

“Olé, olé, olá
 los radicales no vuelven más.”

Rodríguez Saá tomó entonces la palabra y quitándose el saco, comenzó a enumerar las principales medidas a implementar por su gobierno: creación de un millón de puestos de trabajo, convocatoria al Consejo del Salario, derogación de la cuestionada ley 25.250 de reforma laboral, topes a las jubilaciones de privilegio y normalización del PAMI, la obra social de jubilados y pensionados, entre las medidas más destacadas.

La alocución presidencial fue interrumpida en varias oportunidades por los aplausos y las estrofas de la marcha Los Muchachos Peronistas, entonada por el grueso de la concurrencia, que despidió al Jefe de Estado con el grito habitual en los actos proselitistas del puntano:

“Adolfo, Adolfo, Adolfo…”

y

“Argentina; Argentina.”

Veinticuatro horas después “El Adolfo” recibía a la CTA en la Casa de Gobierno y pocos días más tarde renunciaba a su cargo, denunciando maniobras de algunos gobernadores provinciales y dirigentes políticos, que estarían creándole dificultades a su gestión presidencial.

Daer – Barrionuevo – Rodríguez Saá y Moyano en la Casa Rosada
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