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Esquinas Sin Ochavas
Fotos de Tomás Escobar - Doscientos Años Resistiendo al “Progreso”
Esquinas Sin Ochavas

La ochava es un recurso arquitectónico que es utilizado en el encuentro entre dos calles, donde la edificación cede parte de su terreno para construir una imaginaria diagonal, para evitar una unión en 90 grados en la esquina.

Cuestionada desde su origen, por deber adecuar el interior de la vivienda a esquinas imperfectas, en los primeros años de 1600, en Europa se podían ver algunas calles con esta construcción.

En el viejo continente fue en el que se inspiró Bernardino Rivadavia, cuando fue ministro del gobernador Martín Rodríguez.  Tanto es así que el 14 de diciembre de 1821, Rivadavia decretó que las construcciones porteñas debían ceder un triángulo de su terreno para mejorar la visibilidad en los cruces de calles. Es decir, tuvieron que construir una ochava que los españoles llamaban chaflán y que para entonces era una moda.

El nombre ochava, tan naturalizado en nuestros días, proviene de España. En el país europeo, al igual que en otros puntos del Viejo Continente, su implementación venía llevándose a cabo con cierta frecuencia, y su nombre era conocido como chanflán o chanfle. Por algún motivo, el vocablo experimentó una mutación, quedando desde este lado del océano, identificado como ochava. La palabra estaría vinculada al octógono, figura geométrica de ocho lados, que se le puede adjudicar a la manzana urbana, cuando a raíz del recorte “pierde” sus cuatro ángulos de 90 grados.

El fin de las ochavas era la de evitar accidentes y tener una buena visibilidad en los cruces de calles, pero lo que realmente le preocupaba, a Rivadavia, eran “los atracos frecuentes en las esquinas sin ochavas, en las que el asaltante aparece de sorpresa”.

Claramente, si hay una ley, hay quienes la resisten. Hoy en Buenos Aires hay una veintena de esquinas que no tienen ochava.

En los Altos de Elorriaga, en Alsina y Defensa, o la de Chacabuco e Hipólito Yrigoyen son símbolos de una batalla perdida contra el progreso hace casi 200 años.

En el casco histórico existen manzanas que, a falta de una, contienen dos esquinas sin ochavas. Son las de Moreno y Defensa, y Alsina y Defensa –Basílica San Francisco de Asis-, y Salta e Independencia, donde está la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, donde tampoco hay ochava en  Salta y Estados Unidos. Por esta Casa, desde 1796, pasaron casi todos los hombres de Mayo y otros próceres de la historia argentina. Allí estuvo Mariquita Sánchez, castigada por su romance prohibido con el señor Thompson y la criada Felipa Larrea de Larrea considerada la última esclava sobreviviente del período colonial, como así también Camila O’Gorman iba a ser recluida allí (en castigo por su fuga con el sacerdote tucumano Ladislao Gutiérrez), pero fue fusilada antes de su traslado.

 La resistencia a la ochava queda limitada, especialmente,  en los barrios de Monserrat y San Telmo, en San Martín y Tucumán tampoco hay ochava, ni en Perú y Moreno, y en Moreno y Defensa.

Volviendo al tema, es cierto que la ochava estaba de moda a principios del siglo XIX pero había empezado mucho antes. Su momento liminar fue durante la reforma de Roma que hizo el Papa Sixto V. Resulta que el Papa quería facilitar el peregrinaje a las siete principales basílicas de Roma.

Para eso, cruzó la ciudad medieval con avenidas rectas y anchas que unieron los puntos de interés ¿Qué tiene que ver esto con Bernardino y las ochavas porteñas? Resulta que en un lugar en el que se cruzaban dos de sus avenidas (hoy vía del Quirinale y vía Quattro Fontane), el Papa mandó colocar cuatro fuentes y, para eso, tuvieron que inventar cuatro ochavas, la idea romana de las grandes avenidas que unen edificios monumentales alimentó el planeamiento de ciudades y las ochavas fueron un recurso práctico que nadie dejó de lado.

Otra esquina, la de El Viejo Almacén, en Independencia y Balcarce, tampoco está ochavada, otras esquinas de Buenos Aires:

Independencia y Balcarce – San Telmo – Foto Tomas Escobar – Marzo 2021
Chacabuco e Hipólito Yrigoyen – Monserrat – Foto Tomas Escobar – Marzo 2021
Bolívar y Venezuela – Monserrat – Foto Tomas Escobar – Marzo 2021
Defensa y Bethlem-Plaza Dorrego – Foto Tomas Escobar – Marzo 2021
Isabel la Católica y Quinquela Martín – Barracas Foto Tomas Escobar – Marzo 2021
Vieytes y Luján – Foto Tomas Escobar – Marzo 2021
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